Binner visitó el barco insignia de Greenpeace y ratificó su compromiso con el medioambiente

El presidente del Partido Socialista (PS) y principal referente del Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, visitó este jueves el barco insignia de Greenpeace, “Rainbow Warrior”, que se encuentra en Argentina para la celebración de los 25 años de la organización ambientalista en el país. Durante la recorrida, el ex candidato presidencial, que estuvo acompañado por el diputado socialista Roy Cortina, fue recibido por el director ejecutivo, Martín Prieto, y la directora política María Eugenia Testa.

Durante la reunión, Binner reconoció el trabajo de la organización, en particular en la Argentina durante estos 25 años, “sobre todo porque se hace imperiosa la necesidad de actuar ante el avance de la actividad del hombre que va modificando el medioambiente”. En este sentido, mostró su preocupación por la situación medioambiental en el país y la región, y enfatizó la necesidad de establecer “políticas públicas destinadas a garantizar la sustentabilidad del medio ambiente”. En tal sentido, se hizo eco del reclamo verde planteado tanto por Greenpeace como por vastos sectores de la ciudadanía.

Greenpeace

Los directivos de Greenpeace expresaron su preocupación por el incumplimiento del Estado Argentino tanto de la Ley de Bosques así como de la Ley de Glaciares. Asimismo, hicieron ver sus inquietudes en torno a las fumigaciones aéreas y a la utilización de glifosato. Alrededor de esta última cuestión, el Binner expresó la voluntad política que en Santa Fe mostró su gobierno, a la vez que lamentó las trabas que la oposición planteó a la misma en el ámbito legislativo.

Durante la conversación fue abordado, también, el problema del modelo económico argentino, vinculando a este a la cuestión ambiental. Los miembros de Greenpeace plantearon su preocupación por el actual modelo de extractivismo económico vigente en la Argentina. En consonancia con la posición de la ONG, el dirigente socialista expresó la necesidad de “avanzar en un modelo económico de corte industrial que genere empleo y garantice la sustentabilidad ambiental”.

A su vez, y en relación a la temática de los glaciares, Binner sostuvo que las principales inquietudes del PS y del FAP radican en la necesidad de conservar el agua, “un recurso no renovable e indispensable para la vida de la especie humana”.

Finalmente, los miembros de Greenpeace valoraron el trabajo realizado en relación al programa de Basura Cero en Rosario, ciudad que ha avanzado paulatinamente en la materia.

Valores que defiende Hermes Binner

Solidaridad

Ser solidarios no es dar lo que nos sobra, es construir juntos lo que nos falta. La solidaridad es esa fuerza que nos mantiene unidos como sociedad, justo cuando parece que los problemas son demasiado grandes y nuestros recursos más escasos que nunca.

La historia argentina nos enfrentó una y otra vez al poder de nuestra solidaridad. Hemos podido resistir crisis recurrentes, pero el asedio del individualismo neoliberal nos marcó con la herida más profunda. Mientras la solidaridad se erosionaba, la pobreza y la exclusión crecían.

Argentina tiene un desafío impostergable: volver a fortalecer los lazos que nos unen unos con otros, y tejer -desde la fábrica, desde la universidad, desde el barrio, y por supuesto desde el Estado- una red lo suficientemente fuerte como para contener a todos y todas. No creemos en ninguna mano invisible; creemos en la red visible de la solidaridad que construye.

Participación

Tenemos que participar para transformar, sin participación no hay cambio.

No existe un sólo ejemplo de cambio social en la historia de la Humanidad en el cual la participación no haya sido protagonista. Las transformaciones nacen de sociedades en acción.
Por eso es imprescindible impulsar, tanto en el ámbito público como en el privado, la generación de espacios de diálogo y concertación que potencien nuestros esfuerzos y multipliquen, en cada rincón de nuestro país, la propuesta y la innovación.

Soñamos con una Argentina consciente de su capacidad de construcción colectiva; una Argentina en la cual los derechos sean realidades y la realidad, la arcilla que moldean sin descanso millones de voces y manos firmes.

Transparencia

Necesitamos reconciliar ética y política para producir un verdadero cambio moral. El Estado y la política están en la actualidad bajo sospecha. La confianza en las instituciones debilitada. En momentos en los cuales la legitimidad pública atraviesa una seria crisis, y las instituciones en general parecen no concitar las lealtades de otras épocas, estamos convencidos de que la transparencia en la acción pública es el único camino que nos permitirá volver a hacer de la confianza el fundamento de vida social.Por cierto, compañeros, recientamente hemos encontrado unas paginas donde se puede encontrar promociones estupendas y ahora nos sentimos como que nos ha tocado la lotería. Os recomendamos que entréis y miréis. Aquí os dejamos los enlaces de Mascupon.esMascupon.com.mx y Mascupon.com.ar.

Atentados en la Casa Blanca

En los inicios

El 24 de agosto de 1814, en el momento más álgido de la guerra de 1812 entre Estados Unidos e Inglaterra, tropas británicas ingresaron a la Casa Blanca. El presidente James Madison y su esposa Dolley estaban a salvo en Maryland.

16 de agosto de 1841, una multitud furiosa con la decisión del presidente John Tyler de vetar una iniciativa del Congreso de restablecer el Banco de Estados Unidos, lanzaron piedras contra la mansión y realizaron disparos al aire y lincharon una efigie del mandatario a la que prendieron fuego. Como resultado, el Distrito de Columbia (DC) decidió crear su propia policía.

Medio siglo violento

1º de noviembre de 1950, los agentes del Servicio Secreto y de la policía de la Casa Blanca se enfrentaron con disparos con armas de fuego frente a la Casa Blair, enfrente a la Casa Blanca, donde en ese momento residía el presidente Harry Truman y la primera dama Bess, por renovaciones en la mansión presidencial. Los nacionalistas puertorriqueños Oscar Collazo y Griseleo Torresola fueron los atacantes.

El agente del Servicio Secreto, Leslie Coffelt murió en el ataque tras abatir a Torresola. Collazo fue herido y condenado a muerte, pero el presidente Truman conmutó su pena por prisión perpetua y en 1979 fue liberado después de que el presidente Jimmy Carter conmutara la sentencia por tiempo cumplido.

El 17 de febrero de 1974, el joven soldado del ejército Robert Preston, quien había sido eliminado de un curso de entrenamiento de vuelo, robó un helicóptero desde un aeropuerto y voló hasta la Casa Blanca donde pretendía aterrizar en el jardín sur para demostrar sus habilidades como piloto. Los agentes del Servicio Secreto dispararon contra la aeronave obligando a Preston a aterrizar, tras lo cual fue detenido levemente herido.

22 de febrero de 1974, Samuel Byck, un vendedor desempleado secuestró un avión DC-9 de Delta en el aeropuerto Baltimore-Washington que pretendía estrellar contra la Casa Blanca, tras asesinar a un policía y luego a uno de los pilotos que le dijeron que no podían despegar. Finalmente hizo salir a los pasajeros y después de ser herido por la policía se suicidó. El caso inspiró la película de 2004 titulada “El asesinato de Richard Nixon” protagonizada por Sean Penn. Los agentes del Servicio Secreto reconocieron luego que sabían sobre las amenazas de Byck contra Nixon, pero no consideraron que pudiera llevar a cabo sus amenazas.

25 de diciembre de 1974, el día de Navidad, durante la presidencia de Richard Nixon, un automóvil Chevy Impala conducido por Marshall Fields de 25 años, quien decía ser el Mesías, atravesó los portones de la residencia y llegó hasta el portal norte, donde amenazó inmolarse con explosivos atados a su cuerpo. Tras horas de negociación se entregó y los explosivos resultaron ser falsos.

El 22 de marzo de 1984, un joven desempleado de 22 años llamado Anthony Holbert, luciendo lentes de sol y abrigado con una cazadora a cuadros, estacionó cerca del portal noroeste de la Casa Blanca en la Avenida Pennsylvania y tras desenvainar una espada de samurái pidió para hablar con el entonces presidente, Ronald Reagan, que estaba en el interior de la residencia como anfitrión en una recepción por el presidente de Francia. Los agentes consiguieron convencerlo de deponer su actitud y rendirse.

16 de marzo de 1984, un electricista con problemas de drogas, llamado David Mohonski al cual el FBI ya tenía bajo vigilancia por amenazas contra el presidente Ronald Reagan y que solía rondar la Casa Blanca, fue identificado por agentes durante la noche frente al ala sur e identificado, tras lo cual los agentes se acercaron y al ser amenazados con un arma fue herido en un brazo, arrestado y colocado bajo tratamiento psiquiátrico.

12 de septiembre de 1994, abrumado por la disolución de su matrimonio y severamente alcoholizado, un veterano del ejército y ex conductor de camiones, llamado Frank Eugene Corder, estrelló una avioneta Cessna robada contra el muro sur de la Casa Blanca. Corder murió en el impacto. La Casa Blanca estaba bajo renovaciones en ese momento y el presidente Bill Clinton y su familia no estaban en la residencia. Tras el fallo de seguridad las medidas de controles aéreos fueron revisadas.

29 de octubre de 1994, seis semanas más tarde, Francisco Martín Durán disparó contra la Casa Blanca en un supuesto intento de asesinato contra el presidente Bill Clinton que estaba mirando un partido de football americano en la residencia. Los agentes del Servicio Secreto lograron reducir al atacante de 26 años que aún se encuentra en prisión. Una bala ingresó por una ventana del Ala Oeste sin lesionar a nadie.

23 de mayo de 1995, nuevamente la Casa Blanca durante el gobierno de Clinton estuvo bajo ataque cuando un repartidor de pizza y ex estudiantes de psicología llamado Leland William Modjeski consiguió saltar la verja y correr por los jardines con un armas en la mano –que después se supo que estaba descargada-. Un agente del Servicio Seccreto consiguió herirlo. Otro agente fue herido en el tiroteo. Modjeski fue internado en una institución para enfermos mentales.

También en este siglo

7 de febrero de 2001, apenas dos semanas después de que George W. Bush asumiera la presidencia, un ex agente del servicio de impuestos (IRS, por su sigla en inglés) llamado Robert W. Pickett, con antecedentes de desequilibrios mentales e intentos de suicidio, sacó un arma ante los turistas y la policía frente a la Casa Blanca y comenzó a disparar al aire. Un agente del Servicio Secreto lo hirió en una pierna y tras ser detenido Pickett fue internado en tratamiento psiquiátrico.

11 de noviembre de 2011, se reportaron disparos contra la mansión presidencial. El presidente Barack Obama y la primera dama estaban de viaje en Oceanía. Ramiro Ortega Hernández, es el sospechoso de aparentemente haber disparado contra la Casa Blanca y fue acusado el jueves 17 de noviembre de intento de asesinato del presidente Barack Obama o de integrantes de su personal.

Ruta 66, recorriendo el corazón de Estados Unidos

Hoy quiero hablaros de una de las carreteras más importantes del mundo. La mítica Ruta 66, ¿me acompañáis en el viaje?

El romance de la Ruta 66 sigue cautivando a la gente de todo el mundo. Corriendo entre Chicago y Los Ángeles, “más de dos mil millas de distancia” en palabras del popular himno de R & B, esta legendaria antigua carretera pasa por el corazón de los Estados Unidos en un viaje en diagonal que recoge algunos de los lugares más típicos del país. Si está buscando grandes muestras de letreros de neón, paradas de camiones oxidadas en el medio de la nada, la Ruta 66 es tu lugar.

 

Pero quizás la razón más convincente para seguir la Ruta 66 es experimentar la línea de tiempo arraigada del camino de la América contemporánea. Antes de que se llamara Ruta 66, y mucho antes de ser pavimentada en 1926, este corredor fue atravesado por la National Old Trails Highway, una de las primeras carreteras transcontinentales del país.

Durante tres décadas antes y después de la Segunda Guerra Mundial, la Ruta 66 ganó el título de “Calle Principal de América” ​​porque atravesó pequeñas ciudades del Medio Oeste y del Suroeste, rodeadas por cientos de cafés, moteles, gasolineras y atracciones turísticas.

Durante la Gran Depresión, cientos de miles de familias campesinas, desplazadas del Dust Bowl, se dirigieron hacia el oeste a lo largo de la Ruta 66 a California, siguiendo lo que John Steinbeck llamó “The Mother Road” en su vívido retrato, las uvas de la ira. Después de la Segunda Guerra Mundial, muchos miles más expresaron su movilidad ascendente al abandonar el este industrial, con destino a buenos empleos en el idilio suburbano del sur de California -de nuevo siguiendo la Ruta 66, que llegó a encarnar el cambio demográfico de América.

Comenzando en los últimos años 50 y continuando gradualmente durante los 25 años próximos, la vieja ruta 66 fue puenteada sección por sección con las autopistas interestatales de alta velocidad. Finalmente, después de que el último tramo de la autopista se completó en 1984, la Ruta 66 fue oficialmente desmantelada. La ruta 66 vieja ahora se designa la ruta histórica 66.

 

A pesar de que ya no es una ruta principal en todo el país, la Ruta 66 ha conservado su mística. Fue aquí, en la Ruta 66, que las grandes vacaciones de conducción en Estados Unidos florecieron por primera vez. Las vallas publicitarias y las estatuas gigantes a lo largo de la carretera todavía exhiben una serie desconcertante de atracciones en la carretera, tentando a los viajeros a ver a las ballenas azules gigantes, a ver las serpientes de cascabel vivas y a otras criaturas silvestres expuestas en locales de carretera.

El mismo conocimiento comercial y la auto-promoción desvergonzada han ayudado a las ciudades a lo largo de la vieja ruta 66 a permanecer vivas. Los restaurantes y los moteles salen adelante gracias a los nostálgicos que recorren la ruta 66.

Dicho esto, muchos viejos moteles y cafeterías se aferran a un hilo de esperanza, se sientan vacíos, o sobreviven sólo en la memoria, por falta de una salida interestatal. De hecho, la ruta 66 ha sentido quizás el impacto más grande del mundo Interestatal moderno.

La ruta 66 atraviesa una maravillosa sección transversal de escenas americanas, desde los campos de maíz de Illinois hasta las arenas doradas y el sol de Los Ángeles, pasando por entornos tan diversos como el Gran Cañón, las comunidades nativas americanas del desierto del suroeste, el corazón de la pequeña ciudad Midwest de Oklahoma y el Ozarks, así como las calles gritty de St. Louis y Chicago. Si estás interesado en la historia y sientes un nostálgico anhelo de los “buenos viejos tiempos” la ruta 66 encarna de primera mano la increíble diversidad de personas y paisajes que bordean su camino, la ruta 66 ofrece un viaje inolvidable en América, entonces y ahora.