Gestión en Rosario
Asumimos la intendencia de la ciudad en 1995. Corrían los tiempos triunfantes del neoliberalismo, del Estado ausente y la solidaridad vencida; y Rosario era conocida en el país y en el mundo como ejemplo extremo de la pobreza y la exclusión.
Frente a las ideas dominantes, a contracorriente de lo que todos hacían y decían, nos comprometimos por otro modelo. Decidimos recuperar el Estado, y hacerlo en un sentido solidario, transparente y participativo. Nos comprometimos construir, a dar respuestas a los problemas ciudadanos, a hacer con sentido solidario y participativo.
Ocho años después de haber asumido ese desafío, Rosario mostraba orgullosa las innumerables formas del cambio. Esas mismas que habían pasado a convertirla en un ejemplo urbano para toda América Latina.
Nuestros cinco logros principales fueron:
REFORMAMOS EL ESTADO
Llevamos adelante la primera experiencia de descentralización del país, haciendo un Estado más eficiente y cercano a partir de su organización en 6 distritos. Así pudimos implementar el Presupuesto Participativo, una instancia en la cual los vecinos masivamente debaten prioridades presupuestarias, proponen proyectos y deciden sobre la aplicación de los fondos públicos.
HICIMOS DE LA SALUD PÚBLICA UN ORGULLO ROSARINO
El modelo de salud pública que implementamos en la ciudad fue reconocido como ejemplo latinoamericano por la Organización Panamericana de la Salud. Se trata de un sistema gratuito que comprende tres niveles de complejidad, con numerosos centros de atención primaria en los barrios como primera instancia, articulados con efectores de mediana y alta complejidad. El nuevo Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (premiado a nivel internacional por la originalidad y calidad de su arquitectura), el CEMAR -Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias- y el Centro de Trasplante de Médula Ósea del Hospital Vilela constituyen algunos de los efectores más destacados.
PUSIMOS A LA CIUDAD DE CARA AL RÍO
Hicimos de la hermosa ribera del Paraná un foco de atracción para vecinos y turistas, imprimiéndole a Rosario una marca urbana ampliamente reconocida a nivel nacional e internacional. Para ello, construimos nuevas avenidas, y numerosos parques y espacios públicos cubiertos, que han sido elegidos por los rosarinos hasta convertirse en verdaderos lugares de encuentro ciudadano
TRANSFORMAMOS LA SOLIDARIDAD EN POLÍTICAS PÚBLICAS
Desde las soluciones habitacionales integrales que brindó y continúa brindando Rosario Hábitat, siguiendo por la atención integral de la primera infancia y sus familias en los Centros Crecer, pasando por las Huertas Comunitarias, hasta los Centros de Día para Adultos Mayores, combatimos la exclusión a partir de ideas que se fortalecieron en el afecto y la construcción colectiva.
CONVERTIMOS A ROSARIO EN UN POLO CULTURAL
Impulsamos múltiples formas de la cultura y el aprendizaje, con iniciativas que contribuyeron a resaltar las potencialidades de la ciudad. El Tríptico de la Infancia y la muestra Berni para Niños; el Pasaje Juramento que vincula la plaza 25 de mayo con el Monumento a la Bandera, y en el cual se emplazaron las esculturas de Lola Mora; la remodelación del Museo Castagnino y del Teatro de la Comedia; y la Nueva Escuela de Artes Urbanas reflejan este cambio.




















